Como cada tarde nos reuníamos en el patio grande para saludar a nuestras queridas banderas, pero el problema se nos presentaba a la hora de bajarlas y guardarlas para el siguiente día.
Estas, querían permanecer en lo mas alto del mástil y desde allí saludarnos.
Por suerte la escuela cuanta con personal con buena onda y ganas siempre de ayudar, este es el caso de Verónica (prof. de danzas), David (auxiliar) y Cristián (prof. de educación física), que prestaron sus manos para bajar las traviesas banderas.
¡¡MISIÓN CUMPLIDA!!























